A las críticas, oídos sordos.

Voces de madres - 27 de julio de 2016

Desde el embarazo empiezan a aparecer los fantasmas. Que el bebe sea sano, que cuando nazca salga todo bien, y una vez que nace sigue la rueda, que no le pase nada, que no se contagie mocos de nadie, que no lo toquen, que se pongan alcohol en gel, que hace frío, que hace calor, que hay mosquitos, que no se meta nada en la boca, que el piso está sucio, lavarse las manos, y así hasta el infinito.

Sigamos nuestro instinto¿Pero cómo hacer para no obsesionarse con la seguridad de nuestros hijos? ¿Podemos protegerlos de todo?

Creo que la respuesta es no.

Muchas veces me encuentro juzgando a otras mamas. Algunas son muy obsesivas y sobre protectoras, otras demasiado relajadas y hasta descuidadas.

En seguida me doy cuenta de que no está bien mirarlas con ojo crítico. Cada uno tiene su teoría. La mía hasta ahora fue apelar al sentido común. Pero claro, mi propio sentido común, que puede ser muy distinto al de otras personas.

Más allá de las diferencias creo que lo importante es confiar siempre en nuestra intuición.

Si sentimos que tenemos que abrigar a nuestro bebe por más de que todo el mundo alrededor nos diga que hace calor, pongámosle el buzo, sabemos más que cualquier otro, porque somos mamás.

Y las opiniones de la gente en general están teñidas de crítica.

Oídos sordos.

Tengamos el coraje de hacer lo que creemos es mejor.

Suegras, cuñadas, primas, tías políticas y no políticas el mensaje es claro: no se metan, cuando queramos un consejo se los vamos a pedir, gracias.

Agustina R. 33 años.

(Foto Julitte Decre)