#Lactancia 2 – Cuando la lactancia es un refugio

Voces de madres - 21 de julio de 2017

Por Lucila, mamá de Tita y Kika.

Cuando quedé embarazada en 2012, una amiga me preguntó si iba a dar de mamar.

Me hizo pensar …. ¿era algo que tenía que decidir? ¿no es lo que todas las madres hacen? ¿hay otra opción? ¿qué quería yo? Me recomendó que si quería hacerlo, tenía que empezar a informarme (leyendo, asistiendo a charlas de lactancia, viendo a una puericultora, hablando con otras madres), ya que si bien es algo natural, se necesita preparación mental, espiritual y tener cierta info a mano para cuando los problemas surjan.

Lactancia - Blog Marmotin Voces de Madres

Amamantando a Tita –
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En general soy de las que prefieren prepararse para lo peor, y después si todo sale bien mejor.

Cuando nació mi hija por césarea, tardó casi 2 horas en volver a mi. Apenas llegó, con muchísima inseguridad por un lado, y con mucha convicción por otro, la puse en mi pecho. Y así empezó nuestra historia…

A los 4 meses empecé a trabajar: me despertaba a las 5 para sacarme leche, desayunar, darle de mamar y partir al trabajo. Era profesora en un secundario, así que 1 o 2 veces durante el día entraba en el baño (muchas veces rodeada de jóvenes que no tenían la más mínima idea de lo que yo hacía ahí) y me sacaba leche. La guardaba en una contenedora para el frío y la llevaba por todos lados hasta llegar a casa. (Mis alumnos me preguntaban qué llevaba en mi vianda…yo les inventaba que mi almuerzo…no tenía el coraje para revelarles que era mi leche, aunque hoy pienso que estaría bueno poder hablar de eso en un secundario).

Tuve la GRACIA de tener los teléfonos a mano de mi gran amiga que corrió a mi en el sanatorio para examinar mis pechos y animarme, las puericultoras del Sanatorio Otamendi que me apoyaron, explicaron y me regalaron tanto tiempo, el teléfono de FUNDALAM para llamar y que me ayuden por teléfono y me reciban. Tuve un marido que me apoyó para permanecer en esta decisión, amigas que me recordaban que aproximadamente en 1 mes todo estaría mejor (yo creía que no iba a aguantar), y un buen sacaleche manual para lograr que mi hija cumpliera los 6 meses de lactancia exclusiva cuando yo trabajaba. Para nosotras fue un gran logro..!

Y cuando a ella a los 7 meses, le diagnosticaron una de las 7000 enfermedades “raras” que existen en el mundo, la lactancia fue para mi un refugio, un cobijo donde acunarla, donde encontrarnos, donde amarla y cuidarla, donde le daba lo mejor de mi, tanto físicamente como mentalmente…y donde yo me calmaba sintiendo que hacía algo que nadie más podía hacer por ella.

A sus 7 meses comenzaron estudios invasivos, inyecciones, decisiones de remedios, de tratamientos, de caminos que elegir, voces por todos lados recomendándonos qué hacer… y creo que la lactancia fue lo que me ayudó a no perderme del todo, a no flaquear. Saber que despertarme en la madrugada para asistirla apenas me llamaba y alimentarla era un regalo para nosotras, era una de las pocas certezas del momento, y hoy me emociona recordarlo.

A los 18 meses dejamos lactancia, porque un hermanito se venía en camino. Se que se puede seguir amamantando durante el embarazo, pero yo sentía que este hermanito iba a tener que luchar para hacerse un lugar en mi vida, ya que Tita necesitaba mucho de mi tiempo, como todo niño, pero a mi se me hacía que un poco más también… Y entonces como familia decidimos reservarle ese lugar al segundo.

El destete con Tita fue tán fácil como apagar la luz en el baño y cerrar la puerta. Le conté que iba a pasar. Disfrutamos 2 últimos días y ni ella volvió a llamarme en la noche, ni yo lo extrañé. Calculo que puedo considerarme millonaria.

¿Dónde encontrar ayuda?

La liga de la Leche – Argentina

Fundalam

Silvia Uriarte, Puericultora: 1162056301

Ver video “Para una lactancia feliz, informate”  acá 

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