Amigas embarazadas

Hola otra vez. Acá con muchas cosas por contar. Esto es una especie de vicio. ¿Será que me estaba faltando charlar sin parar? Es lo que tiene el verano de alguna manera, que en cuanto podemos, nos eyectamos de la gran ciudad y el cafecito con amigas, tan recurrente durante el año, se hace más espaciado.

Resulta que en uno de estos cafecitos, me junté con una de esas grandes amigas que te regala la vida. Gran gran gran amiga. Ella me había contado la buena nueva de su embarazo hacía ya unas semanas, y yo, le solté LA novedad. Ida y vuelta de comentarios y llegamos a la conclusión de que estamos  casi casi del mismo tiempo. Creo que la fecha probable de parto (la famosa FPP) mía es cuatro días después que la de ella. Bueno, bueno, bueno, ¡qué espectacular! Los divertido es ir comparando los síntomas. Ella estaba cansadísima y, si bien yo pasé de noctámbula a diurna, ya les mencioné que esta primera etapa se caracterizó por no sentirme muy bien que digamos.

A mí me dieron primero la orden para ir a avisar a la prepaga,  a ponerlos en conocimiento de mi nueva condición. Así que partimos juntas. La chica que nos atendió, muy amable por cierto, se descostillaba de la risa por ser tan tan amigas y estar embarazadas a la par. 

Otro día, post cafecito, partimos a ver cochecitos. Los tips venían de otra amiga nuestra, también embarazada, pero de unas semanas más. No tardó en llegar el chat del trío embarazado para ir compartiendo todo lo que nos va pasando. Van y vienen las fotos de las famosas embarazadas y brota casi como cascada la decisión de dejar de compartirlas. 

Bueno, que el cochecito es mejor que venga con espacio para poner las compras, que si comprás tal cochecito, no te olvides del adaptador del huevito. Que ese se reclina bastante. Fijate que el otro está bueno porque es liviano, pero volvemos al problema del almacenamiento. Claro, hay tantas variables a tener en cuenta. Yo me acordaba de mi hermana avanzando con su cochecito gigante con el huevito puesto arriba. O ese que se veía en videos de los neoyorkinos corriendo; un cochecito ideal para los joggers. Ese está claro que no es para mí. 

¿Qué hice yo, como buena madre primeriza? Me senté en mi computadora en algún descanso en plena producción de los Marmotines del invierno de 2018, y busqué en internet los mejores cochecitos de 2017. Aclaro, acá en Argentina y en Marte si era necesario. Lo mismo con las mamaderas, las mochilas o bolsos de maternidad, chupetes y cuanto ítem se me vino a la cabeza. 

Así que con todo ese cúmulo de informaciones, partimos a ver cochecitos. Probando uno y otro, con 4 ruedas, con 3. Claro, había uno que era igual al otro pero con menos ruedas. Pero ya el nivel de mareo era sublime. Precios, propiedades del cochecito, ruedas, huevito, reclinación. Les digo la verdad, no tengo ni idea cuál era el que me había gustado. Pero si me acuerdo de ver uno con alas doradas. “Ese es el que tiene la China Suárez” le comento a mi amiga. Si, yo un poco cholula soy. Le comento también que se había sacado una foto sentada adentro y entre carcajadas coincidimos en que lo mejor sería no intentar sacar la misma foto. 

¿La conclusión de la visita? Han pasado varios días y creo que ninguna. Pero por suerte me queda un buen trecho de embarazo para poder decantar semejante cantidad de información.