Se agranda la familia

Voces de madres - 5 de marzo de 2018

Estamos muy contentos de poder compartir (¡¡¡finalmente!!!) con todos ustedes, que la familia Marmotin se agranda. Una de nosotras está esperando un bebe (nada menos que el primero) y queremos ir compartiendo la experiencia con ustedes… en posts… en stories… ¡agárrense porque tenemos tanta excitación con este bebé en camino que probablemente no hagamos más que hablar de el/ella en los próximos meses!

Nuestros hijos hasta ahora han sido los motorcitos de este emprendimiento.  Marmotin surgió de la necesidad de tener bolsas de dormir en Argentina cuando nació Camille. El nombre  “Marmotin” es por Charlotte, Lola fue quien hizo que el equipo Marmotin se agrande, e incorporara el Fular Portabebé,  Sol quien motivó los pañales de tela, y ahora esta nueva #Marmotita quién sabe todo lo que traerá …!

Aquí va el primero de muchos testimonios de la dulce espera de Marmotita…

 

¡Hola! Gracias por dejarme compartir esta experiencia gigante y abrumadora que es ser madre con ustedes. ¡Sobre todo que es la primera vez! Si, si.  A mis 35 años estoy en el proceso de convertirme en #mamaprimeriza.

Si bien me siento una canchera porque tengo muchísimos sobrinos y los cuidé bastante (y muy bien, debo agregar), está clarísimo que no es lo mismo. Todos los días me encuentro pensando en cosas de lo más superficiales y, a la vez, proyectando hasta cómo vamos a organizar el tema de las tareas del colegio. Creo que la ansiedad me está jugando una mala pasada…

Estoy ya de 16 semanas, y les cuento que pasé por todo tipo de emociones. Una montaña rusa de emociones, como quien diría. Y sigo así, no les voy a mentir.

Me enteré de que se venía la #marmotita en la semana 7. Y ahí me poseyó el pavor. Primero, debo confesar, venía de salir mucho con amigas y de juntarnos a tomar cerveza. Después me tranquilicé pensando que a todas las que nos guste la cerveza nos habrá pasado lo mismo.  (Ya que estoy les cuento que  encontré una cerveza sin alcohol muy rica, que es mucho más divertido que andar tomando agua con gas o limonada mientras todos toman pintas artesanales…)

Y de repente llegó la primera ecografía. Ahí sí que me sobrevino una emoción inexplicable. Oír los latidos, ver que había un porotito en la pantalla que era mi hijo.

¡Qué loco! Cuántas preguntas vienen de repente. Lo que sigue maravillándome es que de adentro nuestro, (¡de adentro mío!) vaya a salir una persona que quizás en 35 años esté sentada escribiendo su experiencia en la maternidad.

Uno de los temas más importantes viene siendo el  tema del peso.  La Marmotita vino sin avisar y digamos que me tomó un poco desprevenida, como el verano, con algunos quintetos de mas.  La verdad es que hace unos años que subo y bajo de peso.  Resulta que en algún control de rutina me apareció algo que se llama insulinorresistencia. No termino de entender muy bien de qué se trata, pero todo lo que lleve la palabra insulina o derivados me parece tan definitivo, que me da un poco de pánico. Me medicaron en su momento, pero claro, una tiene que ir a contarle al obstetra. Así que me derivó con otro obstetra pero que se especializa en monitorear a las embarazadas que desarrollan diabetes gestacional. Por suerte, me dijo que está todo ok. Pero bueno, a tomar recaudos. Y como soy una bestia comiendo y el cuerpo me pide a gritos harinas, decidí sacar turno con una nutricionista. Porque la verdad de la milanesa es que a mis 35 años todavía no aprendí a comer. Y esa responsabilidad de ser madre me hace pensar que quizás sea un buen momento para aprender. Por supuesto que al pedir el turno puse en sobreaviso a la que me atendió el teléfono de mis circunstancias. Le comenté que me quedé embarazada “un poco por fuera de mi peso saludable” y que hasta que me enteré, digamos que comí como para alimentar a los quintillizos Riganti. Muy amable me comentó que la Dra. está para acompañarnos en todos los momentos de la vida. Bien. Claro, ambos obstetras me habían comentado que sí a cuidarse, pero no a adelgazar, porque no le hace bien al bebe cometer las imprudencias que una alguna vez comete de comer muy poquito. Así que hasta mi cita con la nutricionista estoy con el plan de mucha fruta, verdura y caminar.  A esta altura no lo pienso como un tema de peso, sino de salud. Viene un bebe que tiene que estar bien cuidado desde la panza.

La próxima les cuento sobre las náuseas…mamita!!!